Ingredientes:

  • 500 g de ajos frescos, pelados
  • 250 ml de vinagre de vino blanco (preferiblemente de Jerez)
  • 250 ml de agua
  • 2 cucharadas de sal gruesa
  • 1 cucharada de azúcar blanco
  • 1 cucharadita de pimienta negra en grano
  • 2 hojas de laurel
  • 1 ramita de tomillo fresco (o 1 cucharadita de tomillo seco)
  • 1 guindilla roja pequeña (opcional)
  • Aceite de oliva virgen extra

Instrucciones:

  1. Pelar los ajos.
  2. Hervir agua en una olla. Escaldar los ajos durante 1 minuto. Escurrir inmediatamente y enfriar en agua con hielo.
  3. En la misma olla, combinar el vinagre, el agua, la sal, el azúcar, la pimienta en grano, el laurel, el tomillo y la guindilla (si se usa). Llevar a ebullición y luego reducir el fuego a bajo. Cocinar a fuego lento durante 5 minutos.
  4. Colocar los ajos blanqueados en el tarro de cristal esterilizado. Verter el líquido de encurtido caliente sobre los ajos, asegurándose de que estén completamente cubiertos.
  5. Rellenar el tarro con aceite de oliva virgen extra hasta cubrir por completo los ajos. Asegurarse de que no queden burbujas de aire.
  6. Cerrar herméticamente el tarro y dejar reposar en un lugar fresco y oscuro durante al menos 1 semana.